Bienvenidos al sitio de Soul™ Motion Buenos Aires.

Me alegro mucho que tu búsqueda te haya llevado hasta mi espacio virtual. Aquí encontrarás información sobre las clases regulares y los talleres temáticos de Soul Motion™ que ofrezco en distintos lugares de Buenos Aires. Ante cualquier pregunta o consulta no dudes en ponerte en contacto conmigo. Aprecio y agradezco las opiniones y las inquietudes que cada uno tiene para aportar, el dialógo amplifica y enriquece ¡ siempre ! Nos encontramos en el camino de la danza ! Buen Viaje !

REFLEXIONES

La danza realmente es una potente medicina. Hace poco tuve oportunidad de volver a comprobar esto al regresar de una verdadera odisea bailarina que en cuatro semanas me llevó por diversos eventos de danza consciente.
Fue increíblemente magnífico. Volví a BsAs una mañana lluviosa, fría e invernal sintiendo cada fibra de mi ser. Dormí dos días seguidos y desperté con una sensación interna de efervescente liviandad y la mente clara. Como si la totalidad de la energía generada, liberada, transformada, compartida y liberada estaría inyectada en mis músculos, mis esqueleto, mi andar, mis oídos, mi corazón. Mis sueños siguen poblados de imágenes y situaciones de danza. Siento deseos de proponer, de activar, de poner en marcha proyectos que siembren la semilla de la danza en cada vez más sectores.
Para alguien 'de afuera' es difícil de comprender la alquimia de la danza. Durante mi viaje, las preguntas de mis bienintencionados familiares europeos ,interesados, empeñados en entender que es lo que hacía la pariente latinoamericana, pero ajenos a estas actividades 'new age', me mostraron lo distante que esta actividad aun esta de la comprensión e incluso las inquietudes de mucha gente. El intento de traducir la intensidad de las vivencias danzarinas a palabras e ideas significativos para ellos fue muy nutritivo y me señaló lo importante que es comunicar.
¿Como explicar el placer de estirar el cuerpo libremente en todas las direcciones al sonido de música entusiasmante? ¿La energía que se libera en los diálogos danzados de encuentros espontáneos, efímero, imprevistos? ¿Las sonrisas cómplices que brotan de adentro cuando la belleza es una creación palpable y presente? ¿La felicidad que invade el cuerpo al sentir como se disuelven aislamiento, prejuicios y categorías con las cuales solemos ordenar al mundo? La sensación de nexo y pertenencia que emerge de la pista de danza como vapor de agua en ebullición, un proceso alquímico de transformación, en el cual somos materia y catalizador a la vez?
Traté de hablar de la corriente energética, que danzando se vuelve una poderosa y palpable realidad, una posibilidad de comunicación imposible con lenguaje hablado. Que sin necesidad de intercambiar palabras, de saber proveniencia, edad, credo, status, etc, podemos fluir juntos a través de la pista, fundirnos en abrazos, dibujar haikus en el espacio o compartir silencios. Como un otro, los otros, perfectos extraños unos momentos atrás, se vuelven seres humanos que vemos y sentimos disfrutar, llorar, dudar, luchar, tropezar, renacer, inventar.... en la pista de baile, aparece todo. Hablé del asombrado y gratitud al presenciar el surgimiento de los sentimientos y actitudes bellos y humanos, como na cen espontáneamente el abrazo, el acompañar, el consolar y el cuidar. Muchas veces las palabras sobran, una mano sobre un hombre, una mirada que sostiene, una presencia silenciosa pueden redondear y ayudar a sanar profundos procesos.
Las mente, más lenta y torpe para abarcar situaciones desconocidas, tarde en darse cuenta de la red viva y noble que tejemos juntos. Viva y noble porque en ella aparece lo mejor de nosotros: la curiosidad, el interés, la tolerancia, la aceptación, la empatía, la compasión. La danza como practica definitivamente nos empuja a ser nosotros mismos mejores seres humanos. Y como tales deseamos lo mejor para todos, deseamos paz, belleza y sanación para nuestro atribulado planeta tierra.
Pude explicar algo de esto a mi querida familia. Creo que algo entendieron, porque se quedaron pensando, silenciosos, como considerando que hay cosas que son inexplicables, pero igualmente ciertas. Quien sabe tal vez en próxima ocasión compartamos una experiencia.
Bailar siempre es un viaje. Un viaje espiritual. Como todo viaje tiene sus estaciones, paisajes, tempestades, encuentros y puntos de inflexión. Mi deseo es que tu danza, tus 'darse cuenta', tus notas de bitácora y tu saber hecho cuerpo enriquezcan tu vida y lo que tienes para dar al mundo.
Felices danzas en el seno de tu comunidad,
Carmen
Julio 2017








OJO de AGUA




El ojo de agua me mira desde el rincón del jardín abandonado. Hace tres días que vivo sola en la gran casa. Un alto en el camino, nomás, antes de seguir hacia más encuentros, más diálogos, más recuerdos disturbadores. El tercer día no lo puedo evitar más, me detengo al encuentro de su mirada.  Su color es el del cielo azul de primavera, casi verano, una delicia. Pero hay algo más profundo, más transparente, y sobre todo más vivo y sensible, porque me recibe y mira más allá de lo que estoy dispuesta a ver y a sentir esa mañana, una de las últimas en mi país natal, allí donde todo me susurra: quédate, es aquí donde perteneces, no te vayas más.
Atrapada en el espejismo y el zumbido de insectos, me dejo caer en la insondable hondura, al mirar más allá de las nubes pasajeras y que abre a la inmensidad de terrenos ignorados pero presentes. Ahora, ante esa mirada calma profundísima, atemporal, humedecen, remueven y se transforman en lágrimas. Agua al agua, emoción que se encuentra su origen, emoción que se diluye hacia el fondo irreconocible.  En el fluir algo encuentra su centro de quietud. ¿ Es la superficie lisa, perfecta, indiferente la que me trae al presente ? ¿ El aprecio del delicado patrón de círculos concéntricos que trazan minúsculos insectos, el zumbido de las abejas, el refejo de las nubes ?

Pienso que quiero, que necesito tener un ojo de agua así en mi jardín y me doy cuenta que es un lugar interno y propio. Mientras que levanto mi bicicleta pienso que lo importante es recordar la fuente. Y sigo hacia mi día.

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